viernes 26 de junio de 2009

A Tagore


En general la poesía me aburre... Pero Rabindranath Tagore es, junto a otros poetas como Ovidio o Nietzsche, la gran excepción. Cuantas veces he leído y releído sus obras ante el placer, el profundo placer, que sus versos saben regalar sin miramientos... ¡Pues todo placer exige repetir y eternidad!

A veces, empero, Tagore es incluso demasiado puro, demasiado etéreo, demasiado femenino para mi gusto. Lo leo y pienso -Vaya, soy un bruto-. Ovidio Y Nietzsche, quizás se atengan más a mi temperamento, pero esta feminización, esta perfección y bondad en su verbo, le da un toque exótico a Tagore encantador... ¡Tan irresistiblemente encantador y delicado!

"Qué pequeña eres brizna de hierba. Sí, pero tengo toda la Tierra a mis pies" Para sentir eso hay que tener las manos muy finas.

El día que descubrí casualmente a Tagore, con su Lipika, será siempre recordado.

Poder

El poder de un organismo, especialmente el ser humano, se manifiesta en su capacidad de elección. Cuanto más selectivos nos volvemos más poder mostramos ¡Y eso es un peligro!

jueves 25 de junio de 2009

Apología a la ignorancia y la oscuridad

Si el sol nunca se poniera no conoceríamos las estrellas

Ser amo

Excita sus deseos y te serán fieles.

Con la espada contra la pared

Odio escribir.... pero no puedo callar

martes 23 de junio de 2009

¿Qué existe?

A raíz del post anterior, Carlos y José Luís han quedado un poco inquietos con mi exposición. Quizás me enrolle (y no debería), pero espero ser claro y conciso.

Kant decía que las leyes de la naturaleza (los juicios sintéticos a priori) son objetivas, a priori y universales porque realmente constituyen nuestra experiencia (el mundo físico o fenoménico), al partir de la cosa en sí (un hipotético mundo exterior) y los conceptos puros del entendimiento. Nosotros nos reímos de estas dos cosas, de la cosa en sí y de los conceptos puros del entendimiento, como era categorizado el principio de causalidad por ejemplo, y afirmamos que sólo hay experiencia, o sea, mundo físico ¡Incluso nuestro pensamiento es mundo físico! Por ello decimos que no existen conceptos puros y que la causalidad es un concepto para nada bien definido, pues, ¿como puede tener definición aquello que cambia, evoluciona y nunca ha sido nada concreto y de por sí? En este preciso caso, por ejemplo, sabemos, hoy por hoy, que podemos definir el principio de causalidad de diversas maneras, algunas incompatibles incluso entre sí (Se puede percibir hasta qué grado el concepto de causalidad puede ser fútil al recordar cómo Protágoras, Perícles y otros eminentes Griegos estuvieron un día entero discutiendo sobre cual había sido causa y por tanto el responsable de la muerte de un atleta: si la jabalina, o el lanzador de la jabalina, o los jueves, etc).

En definitiva, aquí estamos discutiendo sobre el mundo físico. Y la verdad es que nadie, absolutamente nadie lo ha pasado nunca en alto, ahora bien, son muchos quienes lo han tratado como algo que debe ser negado o superado o cambiado ¡Han sido muchos quienes han estimado el mundo físico, no como lo real, sino como apariencia, sueño, velo, engaño incluso el mal! Todo el cristianismo se sustenta sobre esta idea: lo mundano es lo malo, el pecado, etc. Leer a San Agustín.

Por tanto a nuestro entender la única verdad irrefutable es que existe lo fisiológico. Ahora bien ¿Qué es la physis? Este dilema fue abierto por los griegos: Tales decía que era agua, Heráclito que era fuego o conflicto en constante transformación, Platón decía que era una copia material del mundo de las ideas en constante generación y corrupción, los epicúreos un cúmulo de infinitos seres indivisibles que se movían constantemente, y con más o menos libertad, por el no-ser (vacío) conformando cuerpos complejos o disgregándolos. Hoy en día, decimos que es energía, literalmente una transformación permanente que nunca aumenta ni disminuye, y mediante la entropía añadimos que la transformación (energía) puede ordenarse o disgregarse.

A nivel metafísico, pues, no estamos tan lejos de los griegos, aunque nosotros seamos más precisos. En realidad lo único que ha conseguido destacar la ciencia moderna a diferencia de la antigua es en operativismo ¡Hemos conseguido que la ciencia sea un mundo de operarios de la naturaleza! Pero a nivel de ideas nos cuesta superarlos. La verdad es que esto es muy curioso.

Partiendo, pues, de la idea que la naturaleza es energía (una transformación permanente) creo que no nos queda más opción que empezar a pensar la naturaleza como un mar de entes energéticos,por decirlo de alguna manera, los cuales se transforman unos a costa de otro, hecho que imposibilita la existencia de un tipo de ente energético mínimo e indivisible, fundamental y atómico. Eso nos permitirá vernos a nosotros mismo como entes energéticos de la misma forma que el sol o un electrón.

De todas formas, puesto que en el mundillo científico actual dominan los operarios de la naturaleza, supongo que resulta necesario establecer una formulación matemática que plasme esta idea, para así volverla útil para predecir y calcula; que a fin de cuentas es lo que les importa a esta gente. Pues si no es útil no hay beca.











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miércoles 17 de junio de 2009

No existen átomos y por tanto, tampoco existe el vacío.

Recordemos el planteamiento metafísico de esos mecánicos antiguos, Demócrito y Epicuro. A su entender no existe el Ser tal cual, a lo parmenídeo, sino que existen una infinidad de seres distintos y abigarrados moviéndose en medio de la Nada. Estos seres fueron llamados átomos, o sea, lo indivisible; pues decían que ellos eran el sustrato de todo cuanto existe y 'dentro' de los cuales uno era incapaz de llegar a encontrar nada aún más primario.

La contemporaneidad se caracteriza por ser una época fuertemente epicúrea, en muchísimos aspectos. Temas como el individualismo, el carpe diem y la fugacidad de la vida (el nihilismo), así como la felicidad o el goce como finalidad vital, emparenta profundamente la actualidad con ese dios de los jardines que fue el bueno de Epicuro. Pero es más; su afán por mecanizar la naturaleza también es rabiosamente actual: le debemos los conceptos de vacío y entidad física (átomo), sobre los cuales se ha desarrollado nuestra cinemática, nuestra dinámica, en fin, nuestros análisis -de aquí surge precisamente la idea de análisis: buscar los fundamentos indivisibles de la naturaleza.

También le debemos las ideas de azar y determinación, las cuales surgen, según yo he podida averiguar, de esta visión atómica de la naturaleza.

Si miramos nuestra ciencia actual nos damos cuenta que, si bien aún continúan usando, por tradición etimológica, los términos de átomo y vacío, la verdad es que estamos hablando de cosas muy distintas.

El vacío cuántico: cualquiera que sepa un mínimo de esta materia sabe que el vacío cuántico surge a partir de la consideración que existen entes cuánticos -fotones- cuya expresión es E=hv. Pero sabe además, que esto de hablar de vacío es una especie de anacronismo terminológico. Aún se piensa en términos mecánicos en una situación en donde la mecánica hace agua porque, simplemente, la realidad no es un puñado de puntos moviéndose en un espacio vacío, como se había creído ilusamente.

Corre un rumor en internet y que sólo demuestra no saber interpretar una fórmula. Este rumor dice: el vacío cuántico es la energía mínima que puede alcanzar el universo. Pero esto no es cierto. La fórmula del vacío cuántico es, abreviando, como sigue: E=hv/2Pi . En realidad esta fórmula niega que exista un valor energético mínimo en el universo ¡Puede haber infinitos valores energéticos para el vacío cuántico según sea el valor de la frecuencia v! Por ejemplo, y recuerdo que no se tomen estos ejemplos al pie de la letra, imaginemos que estudiamos un sistema cuántico con un fotón de v=1000 y otro sistema con otro fotón de v= 10; según el primero el vacío cuántico del sistema es de E=h1000/2Pi mientras que para el segundo es E=h10/2Pi.

Siendo H y 2Pi valores constantes parece obvio que el vacío difiere radicalmente entre un sistema cuántico y otro. Entonces, nos preguntamos: ¿acaso mientras haya energía no es posible hallar nuevos 'entes físicos'?

En fin, creo que nos deberíamos quitar de la cabeza la idea que existen entidades físicas fundamentales en la naturaleza. Al menos eso es lo que indican las fórmulas. Pero durante siglos se ha interpretado el mundo como el conjunto de objetos o entes físicos ¡Y aún son muchos los que se pierden al salir de este esquema conceptual!

Hay que superar nuestros propios prejuicios y aprender a saltar al agua sin flotador.